Actualizado el 23/03/2026, 06:00 a.m.

Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Luis, de 34 años, que nos escribe desde Trujillo.

Doctora Magaly, llevo casi dos años con mi enamorada y al inicio todo fluía bien. No era perfecto, pero había ganas, salíamos seguido, conversábamos bastante. Yo sentía que estábamos construyendo algo bonito, tranquilo, sin apuros.

El problema empezó cuando ella se quedó sin trabajo. Al comienzo la apoyé sin dudar, incluso asumí más gastos porque entendía la situación. Pensé que iba a ser algo temporal. Pero con el tiempo dejó de buscar un empleo, se levantaba tarde, pasaba mucho tiempo en el celular y evitaba hablar del tema.

Ahí comenzaron las incomodidades. Yo llegaba del trabajo cansado y la casa estaba igual, a veces ni siquiera había algo listo para comer. No es que espere que haga todo, pero sí un poco de iniciativa. Cuando intentaba tocar el tema, se molestaba o decía que la estaba presionando.

Lo que más me pesa es que siento que estoy jalando la relación solo. Ya no hay ese interés de antes, ni por salir ni por mejorar su situación. Me duele porque la quiero, pero también me frustra verla tan desganada, como si todo le diera igual y yo tuviera que sostenerlo todo.

He pensado en hablar más claro o incluso poner un límite, pero me cuesta. No quiero sonar duro ni hacerla sentir mal en un momento complicado. Pero tampoco quiero seguir así, sintiendo que cargo con todo. ¿Está mal que ya me esté cansando y piense en irme si esto no cambia?

CONSEJO

Luis, es lógico que te sientas así después de todo el tiempo que has estado apoyando. No es solo el tema del trabajo, es cómo ha cambiado su actitud y cómo eso te está afectando a ti. Tal vez podrías hablarlo sin pelear, pero si no ves intención de cambiar o al menos de intentar algo, también es válido que pienses en tu bienestar. Suerte.

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