Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Alberto de 48 años, que nos escribe desde Salamanca.

Doctora Magaly, hay una mujer que me gusta mucho, pero últimamente estoy empezando a sentir que solo se acuerda de mí cuando necesita algo. La conozco desde hace varios meses y siempre he intentado acercarme a ella. Me gusta su forma de ser, disfruto conversar con ella y hasta he tenido algunos detalles para demostrarle mi interés. Sin embargo, no sé si siente lo mismo por mí.

Algo que me desconcierta es que puede pasar varios días sin escribirme y, de pronto, aparece para pedirme algún favor. A veces necesita que la lleve a determinado lugar, que la ayude con un trámite o que le preste dinero. Yo acepto porque me importa y porque pienso que así puedo ganarme un espacio en su vida. Pero cuando intento invitarla a salir o proponerle algún plan juntos, siempre tiene una excusa.

La última vez me pidió que la ayudara con un asunto personal. Cuando le dije que no podía, noté que se mostró distante. Eso me hizo pensar que quizá estoy confundiendo su amabilidad con un interés sentimental. Me duele reconocerlo porque realmente me gustaría tener algo con ella, pero tampoco quiero convertirme en alguien que está disponible cada vez que necesita resolver un problema.

Mis amigos me dicen que deje de buscarla y que no siga perdiendo el tiempo, pero me cuesta hacerlo porque todavía tengo ilusión. ¿Cómo puedo saber si realmente le intereso o si solo me considera una persona que puede ayudarla? ¿Debería alejarme y dejar de hacerle favores? No quiero seguir alimentando una ilusión que quizá solo existe de mi parte. Aconséjeme, doctora.

CONSEJO

Estimado Alberto, cuando alguien nos gusta, podemos confundir sus acercamientos con muestras de interés. Sin embargo, fíjate en sus acciones. Si solo te busca cuando necesita ayuda y evita compartir otros momentos contigo, es posible que no busque lo mismo que tú. No tienes que seguir haciendo favores para ganarte su cariño. Toma distancia y observa si nace de ella el interés por conocerte.

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