Al prometer “mano firme” con los responsables, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, emplazó a los prefectos -nombrados por él- a que prohíban las manifestaciones y reuniones ciudadanas.
Ante ello, las autoridades francesas están imponiendo toques de queda localizados, incluso en algunas zonas de París, mientras el país se recupera de los peores disturbios de los últimos años.
Esta medida se produce después de que las protestas por la educación y el costo de la vida derivaran durante el fin de semana en una ola de violencia mortal en todo el país, que ha desatado una guerra de acusaciones internas y amenaza con extenderse a sus vecinos europeos.
Toques de queda
El primer ministro Sébastien Lecornu atribuyó a los “toques de queda selectivos” el haber contribuido a mantener la calma durante la noche del lunes al martes. También reconoció que los servicios de inteligencia no habían logrado identificar la gravedad de la situación y afirmó que los dispositivos de seguridad anteriores habían sido demasiado estáticos.
Gravedad
La Policía de París anunció un toque de queda nocturno a partir de las 11 p.m. del martes en las zonas más afectadas alrededor de la plaza de la República y Les Halles, mientras que ciudades como Burdeos y Lille también impondrán toques de queda.
Presidente
“Esta noche todos sentimos ira y vergüenza”, recalcó Macron el domingo en un mensaje a la nación, antes de emplazar a los prefectos regionales —delegados de Gobierno— a prohibir “ciertas reuniones” cuando ello sea necesario.
A la par, en Italia, Portugal, Bélgica, España y Albania también protestan por el alto costo de vida e injusticia social en sus países.
Prefectos
“Los prefectos tomarán decisiones conjuntamente con los alcaldes para proteger nuestras ciudades, nuestros edificios públicos y nuestros negocios”, recalcó Macrón.
Acusó de la violencia a “extremistas de un grupo de ultraizquierda”, pero no se atrevió a mencionarlo.
Extrema derecha
El presidente del partido de extrema derecha francés Agrupación Nacional, Jordan Bardella, criticó “lamentable” mensaje a la nación de Macron por su respuesta “cobarde y desorientada”.
La extrema derecha culpa de la violencia a los migrantes y a Francia Insumisa, partido que lidera Jean-Luc Melenchón.
Muerto y daños
Un muerto, dos mil detenidos, 600 policías heridos, saqueos e incendios son el saldo de las protestas de jóvenes, trabajadores y desempleados a las calles.
Se calcula en cientos de millones de euros los daños por saqueos y vandalismo durante las protestas.

Histórico
El Ayuntamiento de Limoges (ciudad del centro de Francia), un edificio declarado monumento histórico y construido en el último cuarto del siglo XIX, quedó destruido por un incendio provocado durante un ataque de manifestantes que participaban en la jornada de protestas sociales en Francia.
“No hay palabras para condenar lo que ha ocurrido, de tan abyecto que es”, declaró el alcalde de esta ciudad del centro de Francia, Guillaume Guérin, después de que varias personas incendiaran el Ayuntamiento y dejaran varios coches volcados delante del edificio.
¿Racismo?
“¡Cierren sus fronteras!”, que Francia “está en llamas” y “destrozada” por la inmigración, reclamó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien atribuyó los disturbios en Francia a los migrantes.
Culpar a los migrantes es lo que hacen partidos de ultra derecha del mundo.




