Ricardo Belmont -demolido en redes por la mayoría de los “espartanos” como “traidor” por apoyar la delegación amplia de facultades y avalar la permanencia del ministro del Interior, César Astudillo- anunció que dejaba el liderazgo del Partido Cívico Obras y dijo se retiraba de la política, siguiendo los pasos de César Acuña.
Belmont remarcó que seguirá atento a lo que suceda en su agrupación política y que quienes quedan en el Congreso serán responsables de lo que hagan.
Política activa
“Yo ya me retiro de la política activa, pero no puedo dejar mi partido que se hunda en la inconsecuencia de lo que he venido haciendo durante 50 años para construir un sentimiento que es Obras“, indicó el excandidato presidencial.
Belmont refirió que se retira de la política activa, pues es consciente que ya no tiene las mismas fuerzas para seguir en el trajín que exige estar en esta actividad.
Nada de interés
“Porque no tengo ningún interés en volver a la política, fisiológicamente no me da, biológicamente imposible, el tiempo juega contra mí”, manifestó Belmont.
Belmont aprovechó el video que realizó para anunciar el fin de carrera política, para enviar una advertencia directamente a quienes conducen Obras, como Daniel Barragán.
Quedan otros
“Con Daniel Barragán hoy día conduciendo el Senado, con Víctor Piñán conduciendo Diputados, ellos conducen lo que yo he luchado años de mi vida. Si ellos me traicionan y hacen lo que le da la gana, es una decisión personal”, señaló el político.
Ricardo Belmont dice que se va por un tema físico, asunto que ha coincidido con las críticas de “espartanos” que en redes sociales lo califican de traidor y vendido.




