En el marco de la incorporación de la obra de Felipe Pinglo Alva al Registro Peruano de Memoria del Mundo de la UNESCO y de la conmemoración del centenario de su composición más emblemática, “El Plebeyo”, la Beneficencia de Lima organizó una romería en el Museo Cementerio Presbítero Maestro.
En este camposanto, el más antiguo de América Latina, se alza desde octubre de 1958 un mausoleo en honor al recordado compositor, construido por iniciativa de un grupo de artistas y seguidores de su obra. Actualmente, este espacio patrimonial luce plenamente conservado gracias a las labores permanentes de limpieza y mantenimiento que realiza la bisnieta del poeta.
Como parte de su valor histórico y simbólico, semanas antes de la inauguración del mausoleo, el decimista peruano Nicomedes Santa Cruz diseñó y forjó en su taller una verja de hierro, en la que se aprecia el primer acorde de “El Plebeyo”. El diseño del busto estuvo a cargo del escultor Artemio Ocaña.
Durante la ceremonia, Anabel Gómez Alva, sobrina bisnieta del compositor, destacó la importancia de esta actividad con miras al reconocimiento internacional de su legado. “Esta romería es un preámbulo a la ceremonia en la que la UNESCO reconocerá su obra y la incorporará al programa Memoria del Mundo. Agradezco a los presentes por habernos acompañado a esta romería; para mí es un orgullo. Felipe Pinglo fue un compositor y, antes de compositor, poeta”, señaló la familiar del recordado “Bardo Inmortal”.
La actividad contó además con la presencia de Roxana Ayvar, directora del Cementerio Presbítero Maestro; representantes de la Municipalidad de Lima, así como invitados especiales.
Cabe destacar que en septiembre de este año se cumplen cien años de la composición de “El Plebeyo”, considerado uno de los himnos de la música criolla peruana, cuya historia de amor imposible trascendió




