Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Patricia, de 22 años, que nos escribe desde Surquillo.
Doctora Magaly, le escribo con el nudo en la garganta y el celular en la mano, esperando una señal que parece que nunca llegará. Hace un mes conocí a Antonio, un chico maravilloso; todo fluía de una manera increíble, con risas y promesas que creí sinceras. Pero de pronto él desapareció de mi vida, sin ninguna explicación, dejándome con mil preguntas.
Lo que más me duele es que no hubo una pelea, ni un malentendido o una despedida que me permitiera cerrar este capítulo con dignidad. Él simplemente dejó de escribir, no atiende mis llamadas y se convirtió en un fantasma. Me siento tonta revisando su última conexión cada hora, buscando una explicación a su repentina indiferencia mientras mi corazón se parte en mil pedazos.
Me gusta muchísimo, doctora, y siento que teníamos una química especial. Sin embargo, mi orgullo me impide enviarle un último mensaje para reclamarle su actitud. No quiero parecer desesperada ni darle el gusto de saber que su ausencia me está consumiendo, pero las ganas de buscarlo me queman por dentro.
Estoy en una disyuntiva terrible porque no sé si debo dar el primer paso para obtener respuestas o simplemente aceptar que me ghosteó sin piedad. El miedo a ser rechazada nuevamente me paraliza, pero la incertidumbre de no saber qué pasó es una tortura que me agota mentalmente. Doctora, necesito que me diga cómo manejar esta situación para volver a tener la paz que tanto necesito.
CONSEJO
Querida Patricia, el silencio ya es una respuesta y, aunque duela, demuestra la falta de madurez de Antonio para afrontar las cosas. No permitas que tu valor dependa de alguien que no tuvo la cortesía de despedirse; prioriza tu paz mental. Si sientes que necesitas cerrar el ciclo, escribe ese mensaje para ti misma y luego suéltalo, pues mereces a alguien que esté presente de verdad. Suerte.




