Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Paola de 41 años, de Ventanilla.
Doctora Magaly Moro, le escribo porque estoy confundida y un poco avergonzada. Hace unos meses conocí a un taxista que me pareció distinto a todos. Reservado, educado, con una mirada tranquila que me dio seguridad desde el primer día. Empezamos a hablar con frecuencia y poco a poco me fui ilusionando. Sentí que detrás de ese hombre serio había alguien dispuesto a algo sincero conmigo.
Sin embargo, hace poco, dos amigas sin saber que yo salía con él, me contaron que lo conocieron hace años. Ambas coincidieron en algo que me dejó helada, dicen que es demasiado coqueto. Que les hablaba con doble sentido, que buscaba su atención todo el tiempo y que incluso lo hacía mientras estaba en una relación formal. Según ellas, su actitud seductora es parte de su forma de ser.
Cuando lo veo conmigo parece correcto, hasta tímido. Pero ahora empiezo a notar detalles, como mensajes ambiguos, sonrisas coquetas con otras mujeres, esa necesidad de agradar a todas. No sé si exagero por lo que escuché o si estoy descubriendo algo que antes no quería ver. Me duele pensar que pude enamorarme de una imagen y no de la persona completa.
No quiero juzgarlo solo por comentarios, pero tampoco deseo cerrar los ojos ante señales que me inquietan. Me asusta invertir mis sentimientos en alguien que disfruta conquistar, aunque no tenga intención de comprometerse de verdad. ¿Estoy siendo insegura o debería tomar distancia antes de salir lastimada?
CONSEJO
Paola escucha lo que sientes sin ignorar lo que observas. No tomes decisiones solo por rumores, pero tampoco minimices las conductas que te incomodan. Habla con él de frente y pregúntale qué busca contigo. Si su manera de relacionarse hiere tu tranquilidad, piensa primero en tu bienestar. El amor no debe sembrar dudas ni obligarte a competir con la atención que reparte a otras.




