Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Vanessa, de 28 años, que nos escribe desde Los Olivos.
Doctora Magaly, le escribo con el corazón confundido tras lo sucedido este domingo de elecciones. Entre las colas y el calor del local de votación, me reencontré con mi primer amor en la secundaria. Han pasado años desde que fuimos pareja en el colegio, pero al verlo en las aulas donde antes vivimos nuestra primera ilusión, sentí que el tiempo no pasó y ese sentimiento seguía intacto.
Siempre guardé un recuerdo precioso de Rodrigo, pero jamás imaginé que volver a cruzar miradas me movería el piso de una manera tan intensa y perturbadora.
Fue un encuentro mágico donde la atracción física y esa chispa del pasado resurgieron con una fuerza que me dejó sin aliento. Conversamos brevemente, intercambiamos números de teléfono y desde ese día no dejo de pensar en su sonrisa y en cómo mi piel se erizó con solo tenerlo cerca de nuevo.
Él ya me escribió para invitarme a salir y su propuesta me genera una ansiedad que no puedo controlar. El problema, doctora, es que actualmente tengo una relación, aunque debo admitir que las cosas con mi enamorado no marchan bien últimamente.
Me encuentro en una encrucijada terrible porque no quiero ser desleal, pero la tentación de volver a los brazos de Rodrigo es inmensa. No sé si aceptar la invitación para aclarar mis dudas o si debo alejarme para no lastimar a nadie en este enredo emocional. Mi mente dice que sea prudente, pero mi corazón grita que vaya tras ese hombre que me hizo vibrar otra vez.
CONSEJO
Querida Vanessa, los reencuentros suelen idealizar el pasado cuando el presente es incierto. Antes de aceptar esa cita, sé honesta contigo misma sobre tu relación actual y resuélvela; no es justo para nadie iniciar algo nuevo sin cerrar capítulos previos. Tómate un tiempo para discernir si lo que sientes es amor o simplemente una vía de escape a tus problemas actuales. Suerte.




