Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Luis, de 37 años, que nos escribe desde Chorrillos.

Doctora Moro, hace tiempo que no me sentía tan enamorado de una chica, pero cuando pensé que todo era color de rosa me di cuenta de un detalle que, a futuro, podría ser complicado de manejar.

El tema con Graciela es que se enoja feo, a veces grita, a veces se queda callada o simplemente me castiga con la indiferencia, pero no solo eso, eso es lo que me preocupa, sino que sus enojos suelen durar mucho tiempo, incluso casi un mes.

La última vez que se molestó, yo casi doy por terminado lo nuestro porque no me contestaba ni las llamadas ni los mensajes. Simplemente decidió ignorarme.

Yo la amo demasiado y acepto que ella ha sacado mi lado más rogón. No me pesa insistir hasta reconciliarnos, porque luego Graci se vuelve la mujer más pasional, amorosa y detallista del mundo, entonces me olvido de todo lo malo que pasé, pero si pienso las cosas con detenimiento, esta indiferencia en una relación más larga podría perjudicar demasiado mi estabilidad emocional.

Incluso, actualmente cuando peleamos yo siento que me pongo muy ansioso y me desanimo completamente en mis actividades, pero a la vez no quiero terminar con ella, la amo demasiado.

A veces pienso que la relación funciona como una montaña rusa emocional, donde los momentos de cariño extremo compensan los periodos de silencio e indiferencia, y eso hace que me cueste ver con claridad si lo que se vive es amor sano o una dinámica que poco a poco me está desgastando. ¿Qué opina? Me siento muy confundido.

CONSEJO

Querido Luis, cuando aparezca el castigo con silencio, evita insistir de forma repetida, porque eso alimenta el ciclo. En cambio, enviar un solo mensaje claro pidiendo hablar cuando haya calma y luego cortar el contacto ayuda a no quedar atrapado en la ansiedad. Cuando regrese la comunicación, hablar solo del episodio puntual, no de todo el historial, y marcar que desaparecer por semanas no es una forma aceptable de resolver conflictos.

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