Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Rosa, de 61 años, que nos escribe desde Magdalena.
Señora Moro, estoy confundida con la actitud de mi esposo porque siento que quiere tener todos los beneficios de estar casado, pero sin asumir lo que implica una relación. Llevamos 35 años juntos y hace unos meses empezó a decirme que necesita “un tiempo para pensar”.
Lo extraño es que sigue viviendo conmigo, comemos juntos, vemos televisión por las noches y hasta me pide ayuda con sus cosas, pero cuando intento hablar de nuestro futuro cambia de tema. Me dice que no lo presione, que él también tiene derecho a sentirse perdido.
Yo entiendo que después de tantos años las personas pueden cambiar, pero me cuesta aceptar que alguien pueda estar a mi lado todos los días y al mismo tiempo decir que no sabe si quiere seguir conmigo. Siento que estoy esperando una respuesta que nunca llega.
Mis hijos me dicen que no debo rogarle cariño a nadie, pero tampoco quiero actuar por orgullo y terminar una historia que todavía puede arreglarse. Él no es una mala persona, pero siento que se ha acomodado a esta situación porque sabe que yo siempre voy a estar ahí.
No quiero pelear ni convertir nuestra casa en un lugar incómodo. Solo quiero saber si estoy haciendo bien al darle este espacio o si debería pedirle que tome una decisión. ¿Hasta cuándo una persona debe esperar por alguien que dice estar confundido?
CONSEJO
Estimada Rosa, es comprensible que te sientas confundida, porque la situación que describes te mantiene en una espera permanente. Darle espacio a tu esposo no significa aceptar vivir sin respuestas. Conversen y acuerden un tiempo concreto para reflexionar. Mientras tanto, no pongas tu vida en pausa. Dedica atención a tus propios intereses, amistades y bienestar.




