Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Lucy, de 30 años, que nos escribe desde San Juan de Lurigancho.

Doctora Magaly, le escribo porque me encuentro bastante angustiada. Estoy pasando por un momento económico difícil y necesito recuperar algunos préstamos que hice, especialmente uno a mi expareja, con quien no terminé muy bien.

Mi ex se llama Daniel. Salimos tres años y yo pensaba que todo iba perfecto. Siempre fue atento y cariñoso, y llegué a confiar tanto en él que incluso le presté 2 mil soles para que iniciara un negocio. Eso fue hace seis meses, antes de enterarme de que me engañaba con una chica de su universidad. Fue terrible descubrirlo.

Una amiga nos puso al tanto, y los vi besándose en un parque. Cuando lo enfrenté, ella se hizo la sorprendida y él quedó paralizado. Discutimos, le tiré una bofetada y me fui. Estaba tan furiosa que decidí no hablarle más ni pedirle el dinero. Él intentó contactarme un par de veces, pero dejó de insistir.

Ahora la situación es diferente y urgente. Mi madre tiene una operación próxima y los gastos me superan, así que necesito ese dinero. Sé que tendré que dejar el orgullo de lado y exigir lo que me debe, pero siento dudas y enojo mezclados. No sé cómo hacerlo sin que la emoción me nuble, doctora. ¿Qué haría usted en mi lugar? Me frustra tanto encontrarme en esta absurda situación, siento que Daniel debió pagarme sin que yo le tenga que cobrar.

CONSEJO

Estimada Lucy, aunque el enojo y el resentimiento son fuertes, enfócate en comunicarte sobre la deuda. No permitas que la historia pasada bloquee la recuperación de lo que es justo. Trata que la conversación sea simple, directa y centrada solo en el dinero, evitando reproches o juicios, así será más difícil que Daniel evada su responsabilidad. Suerte.