Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Natalia de 32 años, que nos escribe desde Surquillo.
Doctora Magaly Moro, le escribo porque necesito de su consejo para saber si estoy actuando correctamente. Mi relación con Enrique ha llegado a su fin de la manera más madura posible, pero nos hemos quedado estancados en una batalla por nuestra mascota. Hemos decidido separarnos tras años de convivir bajo el mismo techo, pero ninguno de los dos está dispuesto a ceder en cuanto al futuro del perro.
Enrique se aferra a la idea de que Chispas, un hermoso Beagle de un año, es exclusivamente suyo bajo el argumento de que él lo trajo a casa el primer día, como si el afecto se redujera a una simple transacción de adopción. Yo siento que esa postura es injusta porque he sido yo quien ha pasado las horas enteras cuidándolo, alimentándolo y sacándolo a pasear.
Nuestra separación fluyó sin gritos ni reproches porque el amor se acabó, pero este animalito se ha convertido en motivo de discusión donde ambos creemos tener la razón. Me duele ver cómo un vínculo tan bonito termina desgastándose por una disputa de propiedad que no toma en cuenta el bienestar emocional de quien siempre nos ha recibido con alegría.
Ya no sé cómo manejar esta situación sin terminar lastimándonos más de lo necesario. La idea de perder a Chispas me genera mucho dolor, porque es mi compañero, sin él la casa se sentirá vacía. ¿Qué debemos hacer para resolver esto de forma justa cuando los dos sentimos que el perro nos pertenece por derecho propio?
CONSEJO
Querida Natalia, es comprensible que duela separarse de una mascota que ha sido parte importante de sus vidas, pero deben recordar que los animales no son trofeos en disputa. Si su separación ha sido madura, intenten llegar a un acuerdo basado en el bienestar de Chispas y no en el orgullo de quién gastó más tiempo o dinero. Evalúen qué entorno le ofrecerá una mejor calidad de vida en esta nueva etapa. Suerte.




