Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Carmen, de 62 años, que nos escribe desde San Borja.
Carmen (62 años, San Borja). Señora Magaly, mi problema parece extraño porque muchas personas me dicen que debería sentirme orgullosa de mi esposo. Manuel es un hombre bueno, trabajador y siempre está dispuesto a ayudar a familiares y amigos, pero siento que a veces se olvida de su propia casa.
Tenemos hijos adultos y nietos, y cada vez que alguien necesita algo él es el primero en ofrecerse. Si un hermano tiene un problema, allá va. Si un amigo necesita ayuda, deja todo para atenderlo. Yo admiro esa parte de él, pero me duele que muchas veces nuestras necesidades queden para después.
Cuando intento decirle algo, me responde que no entiende por qué me molesto si está haciendo el bien. Yo no quiero que deje de ayudar a los demás, solo quisiera sentir que también somos una prioridad para él.
Hace poco habíamos planeado salir a almorzar y luego caminar por el malecón, algo que no hacíamos desde hacía meses. Sin embargo, unas horas antes canceló todo porque un familiar lo llamó para pedirle ayuda. No discutí en ese momento, pero sentí una enorme tristeza porque no era la primera vez que ocurría. Cada vez que alguien lo necesita, nosotros quedamos para después
Después de tantos años juntos, no quiero competir con su familia ni con sus amigos. Solo quiero que entienda que cuidar la relación también es una responsabilidad. ¿Estoy siendo egoísta o es válido pedirle que piense más en nosotros?
CONSEJO
Estimada Carmen, ayudar a los demás es una cualidad admirable, pero no debería hacerse a costa de la propia familia. Tu esposo quizá no percibe cuánto te afecta quedar siempre en segundo plano. Explícale que no buscas cambiar su forma de ser, pero si recuperar espacios para ustedes. Una relación también necesita tiempo, atención y pequeños gestos.




