Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Paola, de 30 años, de Jesús María.

Doctora Magaly, le escribo con el corazón en la mano y una tristeza que ya no puedo ocultar más. Falta apenas un mes para que llegue San Valentín y la ansiedad me carcome el alma noche tras noche. Llevo dos largos años sumergida en una soltería que al principio acepté, pero que hoy me pesa demasiado. Siento que el tiempo corre y yo me he quedado estancada en un vacío emocional que me asusta.

Me duele profundamente ver cómo mis amigas presumen sus flores y sus salidas románticas. Ellas disfrutan de un amor bonito, de esos que se ven en las películas, con compañeros que las valoran. Yo las observo desde lejos, fingiendo una sonrisa que no siento, mientras por dentro me pregunto por qué. Me pregunto qué tienen ellas que a mí me falta para despertar el interés de un buen hombre.

He llegado a un punto de desesperación donde me miro al espejo y no encuentro ninguna respuesta lógica. Siento que me he vuelto invisible para el resto del mundo, como si tuviera una marca de rechazo. No sé si es mi forma de ser o si hay algo en mi apariencia que aleja a las personas de mi vida. Camino por las calles viendo parejas de la mano y el nudo en mi garganta se hace más fuerte.

Dígame, doctora, ¿qué es lo que estoy haciendo tan mal para no atraer a alguien que quiera amarme? No busco nada extraordinario, solo alguien con quien compartir mis días y no sentir este abandono cruel. Necesito entender mi error antes de que llegue el catorce de febrero y me hunda de nuevo. No quiero pasar otra fecha especial llorando sola en mi habitación mientras el resto celebra la vida.

CONSEJO

Querida Paola, es comprensible que te sientas abrumada, pero no permitas que una fecha en el calendario defina tu valor personal. A veces, la desesperación por encontrar compañía actúa como una barrera invisible que aleja las conexiones naturales. Trabaja en tu amor propio y en disfrutar de tu propia compañía; cuando dejes de buscar con urgencia y te sientas plena contigo misma, proyectarás una energía distinta que atraerá a la persona indicada. ¡Ánimo!