Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Carlos, de 41 años, de Puente Piedra.

Doctora Magaly Moro, le cuento que estoy con Lucía desde hace casi tres años y la quiero un montón. Nos llevamos bien en casi todo, tenemos planes a futuro y hablamos de formar una familia más adelante. Pero hay un tema que todos los años se vuelve una piedra en el zapato. Yo amo el verano. Me encantan los atardeceres en la playa, sentir el sol, meterme al mar y cerrar el día mirando el cielo naranja.

El problema es que Lucía no siente lo mismo. Ella prefiere quedarse en casa, se queja del calor, de la arena, del sol… cualquier cosa le parece mala excusa para no acompañarme. Al principio intenté que me acompañe, pensaba que con el tiempo le podría gustar, pero nada cambia. Cada verano termina igual, yo feliz con el mar y el atardecer, y ella incómoda o aburrida.

Esto ha generado pequeñas discusiones que nunca terminan de resolverse. La última vez planeé una cita en la Costa Verde, pero ella prefirió quedarse viendo series en el departamento. Yo estaba ahí, frente al mar, disfrutando lo que tanto amo, pero no podía evitar sentirme solo, como si faltara algo importante. Me invade la tristeza y un poco de culpa por sentirme así mientras ella está bien en su rutina.

¿Debería dejar pasar el verano sin discutir, aunque me deje un vacío, o insistir en que me acompañe, arriesgando que surja una pelea? Me gustaría encontrar una manera de que los dos podamos sentirnos bien, pero no sé si es posible.

CONSEJO

Carlos, entiendo muy bien lo que te pasa. Que algo tan simple como disfrutar el verano te haga sentir así muestra lo importante que es para ti. No se trata de exigir ni de que Lucía cambie de golpe, traten de buscar formas de que ambos puedan sentirse bien. Con paciencia y pequeños acuerdos, las cosas pueden mejorar. Suerte.

TAGS RELACIONADOS