Después de tomar vino o comer quesos maduros y embutidos, algunas personas pueden experimentar dolor de cabeza. La histamina podría estar involucrada.
Esta sustancia se produce naturalmente en el organismo y participa en las respuestas inmunológicas y la comunicación nerviosa. También está presente en alimentos fermentados y madurados.
En personas susceptibles podría contribuir a desencadenar migrañas. La enzima DAO ayuda a degradar la histamina que ingerimos y, cuando su actividad es insuficiente, pueden aparecer síntomas en algunas personas.
Sin embargo, no toda migraña está relacionada con la histamina y una prueba de DAO en sangre no confirma por sí sola una intolerancia.
La recomendación es identificar posibles desencadenantes sin eliminar alimentos innecesariamente. Llevar un registro de lo que se come y de cuándo aparecen los síntomas puede ayudar a reconocer patrones.




