Un accidente cerebrovascular (ACV) ocurre cuando se interrumpe el flujo de sangre al cerebro o se rompe un vaso sanguíneo. Aunque puede suceder repentinamente, muchos de sus factores de riesgo se desarrollan durante años.

La hipertensión arterial es uno de los más importantes. Por eso, reducir el consumo excesivo de sal puede ayudar a prevenirla.

El problema no está solamente en el salero. Los embutidos, las sopas instantáneas, los snacks y otros productos envasados pueden aportar cantidades importantes de sodio.

También es importante consumir alimentos ricos en potasio, como menestras, frutas y verduras, y reemplazar parte de las grasas saturadas por grasas insaturadas.

Se recomienda consumir menos de 5 gramos de sal al día, considerando la cantidad presente en todos los alimentos. Una alimentación saludable no elimina el riesgo de ACV, pero puede ayudar a reducirlo.