Fortalecer las piernas no solo mejora la movilidad, también se asocia con menor riesgo de deterioro cognitivo. ¿Por qué? Los músculos de las piernas son los más grandes del cuerpo y, al activarse, liberan mioquinas, que son sustancias que favorecen la salud cerebral, la neuroplasticidad y el flujo sanguíneo al cerebro. Además, una buena fuerza en piernas permite mantenerse activo, caminar más y prevenir caídas, factores esenciales para conservar la autonomía y la función cognitiva con los años.
Ejercicios como sentadillas, subir escaleras, levantarse de la silla sin apoyo o usar bandas elásticas son opciones efectivas y accesibles. También se puede incluir caminata a paso rápido o bicicleta.
La recomendación es realizar ejercicios de fuerza al menos 2 a 3 veces por semana, combinados con actividad aeróbica regular. No se trata de entrenar como atleta, el propósito es mantener músculos activos que, literalmente, ayudan a cuidar el cerebro.




