Sara Abu-Sabbah

Si durante la menstruación sientes que vas más veces al baño, no estás imaginando nada, esto tiene base fisiológica.

Durante los días previos y al inicio del sangrado, aumentan unas sustancias llamadas prostaglandinas. Su función es ayudar a que el útero se contraiga para eliminar el endometrio. El detalle es que no actúan solo allí: también estimulan el músculo del intestino.

¿El resultado? Mayor movimiento intestinal, tránsito más rápido y, en algunas mujeres, heces más blandas o incluso diarrea leve. Además, en la fase premenstrual muchas mujeres retienen más líquido y, al iniciar la menstruación, ese balance cambia. Esta combinación de hormonas, prostaglandinas y cambios en líquidos puede modificar claramente el ritmo digestivo. Si hay dolor intenso, diarrea persistente o sangrado abundante, consultar a un profesional. En la mayoría de los casos, sin embargo, se trata simplemente de biología en acción.

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