¡Habla, sobrino! Los incendios forestales que estamos viendo en distintas partes del país parecen de película. Pero, en lo que va del año, ya se han registrado 1,800 alertas en el país. Y ojo, casi todos empiezan por actividades humanas, principalmente por quemas agrícolas y de pastizales que se salen de control.
La cosa se pone más brava, sobrino, porque El Niño también mete su cuchara. En varias zonas de la sierra está lloviendo menos y haciendo más calor de lo normal. Eso seca los pastos y la vegetación, y ahí cualquier quema agrícola que se salga de las manos puede convertirse rapidito en un incendio.
Y ahí está el problema, sobrino. El fuego también puede quemar cultivos, matar animales y dejar a familias del campo sin su principal fuente de ingresos. Si se acerca a una comunidad, también pone en riesgo viviendas y personas. Por eso, la prevención no puede esperar a que aparezcan las llamas. Si ya sabemos que tendremos menos lluvia y más calor, toca ponerse las pilas desde antes.




