Aunque el gobierno del presidente Rodrigo Paz declaró el estado de excepción y movilizó a militares la restablecer el orden público, los campesinos se resisten a sumarse a la tregua conseguida con la Central Obrera Boliviana (COB) y mantienen bloqueadas importantes carreteras del país.
Contingentes policiales y militares lanzaron operativos de desbloqueo con enfrentamientos en sectores clave como Río Seco (El Alto).
A pesar del accionar militar, los principales centros urbanos, como La Paz, El Alto y Cochabamba, continúan aislados.
COB cede ante Gobierno
Poco sirvió que con el líder de la COB, Mario Argollo, se acordó levantar los bloqueos, ya que campesinos vinculados a Evo Morales exigen la renuncia de Paz para reabrir las vías.
El flujo vehicular interdepartamental sigue muy afectado y las autoridades recomiendan no realizar viajes por tierra.
Traición
Sectores de izquierda califican de “traición burocrática” los acuerdos entre la COB de Argollo y el gobierno, porque se limitan a mesas técnicas y promesas vacías que dejan desprotegidos a los movilizados.
Critican que los sindicatos mineros bajo su influencia (como Huanuni y Colquiri) “se vendan” al Ejecutivo, desarmando la presión social y los bloqueos de carreteras tras semanas de conflicto.




