Dentro del programa contra los migrantes ilegales que impulsa el gobierno del presidente José Antonio Kast se incluye un “corredor humanitario” a través de territorio peruano, por el que circulen los extranjeros a ser expulsados de Chile, sobre todo venezolanos, ya que si no se da esa salida por el Perú se generará graves problemas sociales en la frontera.
Así lo advirtió ayer el alcalde subrogante de Arica, Marcelo Cañipa, al señalar que ya se registraron problemas, en menor dimensión respecto a los que podrían darse en el futuro, cuando meses atrás migrantes quedaron “atascados” en la frontera porque Perú rechazó su ingreso.
Bajo el concepto de “corredor humanitario”, señalan analistas, se esconde la idea de sacar de Chile a los ilegales, sobre todo venezolanos, y que “pasen” por territorio peruano donde los chilenos no garantizan si se quedarán o no, ni si están o no implicados en delitos.
Apoyo en Arica
En Exitosa, el alcalde dijo que el Escudo Fronterizo debe complementarse con el corredor humanitario para sacar a los ilegales, sobre todo venezolanos, que es lo que exigen a Kast junto a impedir la entrada de ilegales.
Calificó al escudo de “protección material” de la zona limítrofe y acotó que esperan que los ilegales salgan hacia Perú, porque de no ser así, “Arica no podrá soportar la presencia de tantos inmigrantes”.
Leyes
En tanto, el Gobierno de Chile puso en “suma urgencia” en el Congreso, para su discusión, leyes contra la migración ilegal y la criminalidad organizada.
Un proyecto modifica la ley 21325, de migración y extranjería, para tipificar el delito de ingreso clandestino al territorio nacional; y otro modifica la Constitución para incorporar a Gendarmería de Chile dentro de las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública.
Mientras, continúan en Arica las obras del Ejército para cavar zanjas de tres metros en la frontera con Perú, a lo que seguirán muros de cinco metros y rejas metálicas electrificadas.




