Con sus continuados ataques contra Líbano, que ayer dejaron más víctimas mortales, Israel pone en peligro la tregua entre Estados Unidos (EE.UU.) e Irán, aunque el presidente estadounidense, Donald Trump, se mostró confiado en la suscripción del acuerdo de cese de hostilidades de este viernes y en un pacto de paz definitiva en los posteriores sesenta días.
“Creo que quieren llegar a un acuerdo. Irán quiere hacerlo. Necesita volver a la actividad normal”, dijo Donald Trump sobre las negociaciones que se iniciarán.
Afirmó que Irán no desarrollará armamento nuclear y destacó avances en el diálogo para consolidar la paz, aunque advirtió que si Teherán se hace con un arma atómica sufrirá consecuencias increíbles.
Peaje
Al respecto, el vicepresidente de EE.UU., JD Vance, anticipó que el estrecho de Ormuz será reabierto y pidió a Irán no cobrar peaje durante los 60 días de negociaciones.
En RPP, el internacionalista Max Kessel explicó que el acuerdo entre EE.UU. e Irán -que se firmará el viernes en el lujoso complejo suizo de Bürgenstock, en Ginebra, Suiza- es un “memorando de entendimiento” y no un tratado de paz
EE.UU. permitirá a Irán reanudar de inmediato la venta de hidrocarburos como parte del acuerdo para poner fin a la guerra.
Israel
Quienes ven mal el acuerdo son los ciudadanos israelíes, al cuestionar la estrategia de su primer ministro Benjamin Netanyahu y expresar dudas sobre la efectividad del pacto impulsado por EE.UU. que ven como “un fracaso de nuestro Gobierno y Trump”.
Trump pidió a Netanyahu ser “más responsable” y dejar de atacar a Líbano.
Cierto o no, solo para las cámaras, Trump pretende estar molesto con Israel, pero no hace nada por detener los ataques sionistas contra áreas civiles de Beirut, la capital de Líbano.




