La semana que viene será trascendental para la transición política en Venezuela tras la captura del dictador Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. Es que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunirá con la líder de la oposición venezolana María Corina Machado cuando ella visite el país norteamericano.
“Voy a tener que hablar con ella. Podría estar involucrada en algún aspecto (en el tema de Venezuela). Creo que es muy amable por su parte querer venir”, declaró ayer Trump cuando la prensa le preguntó si su postura sobre el rol de Machado podría cambiar si ella le entregara su Premio Nobel.
“Tenemos a una joven que recibió el Premio Nobel de la Paz. Va a venir a presentar sus respetos a nuestro país, en realidad a mí”, insistió Trump en unas declaraciones que contrastan con lo dicho días atrás cuando afirmó que Machado “no tiene apoyo ni respeto en su país”.
Mientras tanto, diplomáticos estadunidenses llegaron ayer a Caracas para evaluar una “reanudación gradual” de las relaciones con Venezuela. En tanto, el gobierno interino de Delcy Rodríguez también enviará una delegación a Washington.
Lluvia de millones
Tras reunirse con empresarios petroleros, Trump detalló los planes para que compañías estadounidenses inviertan 100 mil millones de dólares en la reconstrucción y expansión de la producción petrolera venezolana.
Recalcó que las empresas operarían bajo el amparo directo de Estados Unidos, sin negociar con las autoridades venezolanas.
“Vamos a tomar la decisión sobre qué petroleras van a entrar (en Venezuela), vamos a cerrar el acuerdo”, añadió.
“China puede comprarnos todo el petróleo que quiera. Rusia también puede obtener todo el petróleo que necesita de nosotros. China, Rusia y todos los demás países son bienvenidos a hacer negocios”, enfatizó.
En tanto, ayer familiares de presos políticos en Venezuela esperaban la liberación de sus seres queridos en los exteriores de las prisiones El Helicoide, Tocorón y El Rodeo.




