Irán no desea ni busca una guerra que podría llevar a la caída del régimen dirigido por la religión.
Irán no desea ni busca una guerra que podría llevar a la caída del régimen dirigido por la religión.

La República Islámica de Irán realizó este domingo ejercicios de fuego real en el Estrecho de Ormuz y confirmó su disposición a negociar para lograr un acuerdo nuclear con Estados Unidos (EE.UU.) que evite un armado sobre territorio iraní.

Los ejercicios militares se realizaron para confirmar que, si atacan a Irán, este bloqueará el Estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 % del petróleo y gas que se comercia en el mundo.

Cerrado ese paso en caso de una guerra, el precio de los combustibles se disparará en todo el planeta.

Negociaciones

En tanto, el viceministro de Exteriores iraní, Majid Takht-Ravanchi, anunció en Teherán la continuación de las negociaciones este martes 17 de febrero, y afirmó que “la pelota está en el campo de EE.UU.” y que, “si es sincero”, se puede alcanzar un acuerdo.

Las condiciones planteadas por las autoridades en Teherán contemplan la posibilidad de diluir el material nuclear solo si Washington levanta las restricciones que afectan a la economía del país persa.

Presión

Sin embargo, Israel -que presiona a Washington para atacar ya a Irán- exige que Teherán deje de enriquecer uranio y que sus misiles lleguen a un máximo de 300 kilómetros de distancia.

Como sea, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ratificó ayer que el presidente Donald Trump preferiría, antes que ir a la guerra, resolver los problemas con Irán mediante conversaciones si el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, quiere reunirse.

En tanto, los precios del petróleo registraron una nueva alza ante un posible ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán.