Al comparecer ayer ante el juez federal Alvin Hellerstein, en una corte de Manhattan (Nueva York), tras su captura en Caracas, el dictador venezolano Nicolás Maduro se mostró desafiante al insistir en que sigue siendo presidente de Venezuela y declararse “no culpable” de los cargos que le imputan.
En la diligencia de 30 minutos, Maduro y su esposa usaron audífonos con los que escucharon a fiscal y juez con una traducción en español.
Se tomó las generales de ley de los imputados y se les leyó y entregó por escrito los cargos bajo los que son juzgados y pueden llevarlos a la cadena perpetua.
A Maduro se le imputa los presuntos delitos de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína a gran escala a Estados Unidos (EE.UU.), posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos; y lavado de activos y otros delitos relacionados con el narcotráfico.
Decente
“Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente. Sigo siendo presidente de mi país”, aseguró Maduro a través de un intérprete, antes de ser interrumpido por el juez federal de distrito Alvin Hellerstein.
“Estoy aquí secuestrado desde el sábado 3 de enero” al ser capturado por militares de Estados Unidos en Caracas, acotó.
Renguea
Increpado en la sala al fin de la audiencia, Maduro -rengueando al caminar- respondió en español: “¡Soy un prisionero de guerra!”. Su esposa, Cilia Flores, a su lado y también con grilletes y vestimenta de presidiario, se declaró “completamente inocente” y advirtió ser la “primera dama de Venezuela”, mientras su defensa solicitó que reciba atención médica por un golpe en las costillas sufrido al ser detenida en su país.
Barry Pollack, abogado de Maduro, anunció que impugnarán la legalidad de la “abducción militar”, en una ilegal detención en Caracas, y destacó que Maduro aún posee inmunidad soberana como jefe de Estado.
Maduro y Flores -quienes ayer fueron trasladados en helicópteros y vehículos desde la prisión al juzgado- tendrán su próxima audiencia el 17 de marzo, a las 11 de la mañana.
Fianza
Los abogados no solicitaron la libertad bajo fianza, aunque no descartaron hacerlo luego.
Los esposos seguirán en el Centro de Detención Metropolitano de Nueva York, prisión considerada “El infierno en la Tierra” porque se sirven gusanos en la comida y hay apuñalamientos y suicidios.
Amenaza
En tanto, el subdirector de Gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, aseveró que el gobierno de Donald Trump no descarta futuras acusaciones criminales contra funcionarios venezolanos tras la captura de Maduro, al advertirles que les conviene cooperar con EE.UU.
“La mejor decisión que pueden tomar es cooperar total y completamente con Estados Unidos para ser parte de la construcción de un futuro más brillante para Venezuela durante este período interino”, recalcó al dirigirse al actual gobierno venezolano. Estrictas medidas de seguridad se aplicaron para llevarlo de prisión a juzgado.




