Ante la confirmación por Estados Unidos (EE.UU.) de su primer ataque contra un objetivo terrestre en Venezuela, como presión para sacar del poder a Nicolás Maduro, el presidente venezolano ordenó custodiar dos instalaciones petroleras frente el temor de que también sean destruidas.
Con equipos de combate antiaéreo, el despliegue defensivo chavista abarca refinerías y complejos industriales en regiones donde, desde hace años y según la versión de Estados Unidos, operan redes de contrabando y actividades ilícitas.
Unidades militares
La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), pilar del régimen chavista, informó que mantiene unidades desplegadas en el Centro de Refinación Paraguaná, en el estado Falcón, y en el Complejo Petroquímico Ana María Campos, en Zulia, cerca de Colombia.
A ello se suma que, por el bloqueo norteamericano a barcos petroleros que vayan o salgan de Venezuela, la empresa estatal PDVSA comenzó a cerrar la producción en pozos de crudo.
Con menos petróleo a exportar, la economía venezolana se resiente.
Sanciones
En tanto, el Departamento del Tesoro de EE.UU. sancionó a una empresa venezolana e individuos en Irán y Venezuela implicados en adquirir, ensamblar y mantener drones de combate de diseño iraní utilizados por la FANB.
El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino, afirmó que la Fuerza Armada no caerá en provocaciones de EE.UU., al tiempo que Nicolás Maduro dijo que gobierno ha abatido nueve aeronaves del narcotráfico, al que combate.
En medio del bloqueo de EE.UU., dos buques petroleros de China se acercan a Venezuela para cargar crudo.




