Kim Jong-un, líder de Corea del Norte, supervisó acciones de los soldados de su país en exigentes rutinas.
Kim Jong-un, líder de Corea del Norte, supervisó acciones de los soldados de su país en exigentes rutinas.

Bajo supervisión del líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, quien se moría de risa junto a sus generales, soldados realizaron demostraciones físicas extremas que incluyeron golpes directos en el abdomen con palos e incluso hachas, rotura de bloques de hormigón con la

y pruebas de resistencia física al límite.

Algunos rompieron ladrillos con la cabeza o con las manos, mientras otros participaron en exhibiciones grupales para mostrar su gran fuerza física.

Pura fuerza

Los efectivos rompieron losas de concreto con la cabeza, se acostaron sobre vidrios y recibieron golpes con palas en el abdomen.

Soldados de fuerzas especiales y mujeres militares realizaron acrobacias y coreografías de combate cuerpo a cuerpo.

El evento, observado complacido por Kim Jong-un, reafirma la estrategia de propaganda militar para intimidar y demostrar la dureza de sus tropas.

Estas maniobras forman parte de la exaltación del poderío militar del país bajo el lema de “autodefensa”.