Magaly Moro

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Mario (50 años, Villa María del Triunfo). Estimada señora Magaly, soy un fiel lector de su sección y estoy dispuesto a abrir mi corazón con el fin de que pueda ayudarme.

Soy un hombre soltero y sin hijos que, por muchos años, casi diez, ha vivido en Chile; sin embargo, debido a la pandemia decidí regresar a mi país para pasar con mis padres los últimos años de vida ya que están muy viejitos.

Llegué a Lima hace dos meses. Todo ha cambiado, las calles, mi barrio e incluso mi familia. Cuando me fui, mi hermano Julián, el único que vive con mis papitos, estaba casado con María Soledad, pero ahora que regresé me doy con la sorpresa que ya se divorció y está saliendo con otra mujer que se llama Olinda.

Como mis sobrinos, hijos de Julián, viven con él, no puede traer muy seguido a su nueva chica, por eso no la conocí cuando recién llegué a casa. Hace diez días mi hermano la llevó para almorzar con nosotros por el cumpleaños de mi mamá. No voy a mentirle, doctora, pero cuando la vi me pareció que era espectacular. Olinda, al verme, se acercó y me abrazó muy fuerte. Hasta ese momento no quise pensar mal, pero durante toda la reunión estuvo acercándose mucho y en dos oportunidades me agarró el muslo. Además, al despedirse me dio un beso muy cerca de los labios. Quedé impactado. Señora Moro, le quise comentar a mi hermano sobre lo que pasó, pero me dio vergüenza.

Ahora ella me está mensajeando, ¿qué hago? Ayúdeme.

Ojo al consejo

Querido Mario, no debes dudarlo tanto, por supuesto que debes contarle a tu hermano para que sepa la clase de mujer que tiene al lado. Ponte en su lugar, a ti no te gustaría que te oculten eso.

Asimismo, evita responder esos mensajes porque Olinda puede creer que estás interesado en ella y eso complicaría la relación con Julián. No juegues con fuego.