Conocedores de que la semana previa al acto electoral resulta decisiva, los candidatos presidenciales no solo se movilizan por el país, sino que también hacen de todo y prometen el “oro y el moro” en busca de ese “empujoncito” de votos que necesitan para llegar a la segunda vuelta electoral.
Dentro de su estrategia de que con ella “vuelve el orden” y “vuelve (Alberto) Fujimori”, la candidata presidencial por Fuerza Popular, Keiko Fujimori, juró “enfrentar todo, la gran corrupción y la pequeña corrupción, esa que afecta a los ciudadanos, esa que se lleva a las vidas”.
Sin embargo, en San Martín, una turista informada le dijo en su cara: “Cuanto daño ha hecho esa corrupta, y sus tentáculos en el Congreso”.
Cuadrada a Keiko
Superado el incidente, más tarde Fujimori destacó que tiene un equipo técnico que la apoya y preguntó a su rival Carlos Álvarez (País para Todos) que diga si lo tiene.
En Cajamarca, Álvarez entró a un templo, donde se arrodillo y rezó, y luego en un mitin recibió un poncho y un machete cajamarquinos, y de nuevo imitó a César Acuña (APP) con su frase “¡yo no quiero ser presidente!”.
Álvarez, quien prometió cerrar las brechas de infraestructura hospitalaria y acabar con la falta de fármacos en las postas médicas, dijo que están superadas las diferencias con su hermano Arturo, quien lo confirmó al señalar que están reconciliados y que si cuestionó la candidatura de su pariente fue “en el calor del momento”.
¿El sur es todo?
En busca de los votos del sur del país, en un mitin en Ilave (Puno), el candidato presidencial por Ahora Nación, Alfonso López-Chau, ofreció indultar a Pedro Castillo y liberar “a todos los presos políticos”. “En la batalla por (votos del) el sur vale todo”, advirtió el politólogo Gonzalo Banda respecto a la promesa de López-Chau y al ver a Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) en Arequipa y a Jorge Nieto (Partido del Buen Gobierno) en Cusco.
Indultar a Castillo
Desde el penal de Barbadillo, el expresidente Pedro Castillo llamó “traidor” a Vladimir Cerrón (Perú Libre) y respaldó a Roberto Sánchez, a quien dio “gracias por cuidar mi sombrero”.
Rafael López Aliaga (Renovación Popular) prometió entregar tablets a los escolares para “bajar (de Internet) información de altísima calidad” y usar “tutoriales para aprender sus matemáticas, aprender su inglés, aprender lo que quiera”. “Tenemos que desacuñizar al Perú”, dijo en referencia a la educación “tipo César Acuña”.
Con menos exposición mediática, Ricardo Belmont (Obras) insiste en promover un modelo sin monopolios ni oligopolios, así como impulsar la educación y el cierre de brechas en salud.




