El asesinato de la periodista y candidata al Gobierno Regional de Áncash, Susy Aponte Polo, conocida como “La China Polo”, en una actividad proselitista en un mercado de Caraz, volvió a poner en evidencia los riesgos que enfrentan algunos postulantes durante la campaña electoral.
Al menos 55 candidatos, postulantes a tenientes alcaldes y regidores en Lima y otras regiones han denunciado amenazas o extorsiones durante el actual proceso electoral, según cifras de la División de Estadística de la Policía Nacional. Los delincuentes les exigirían fuertes sumas de dinero o que abandonen sus campañas bajo amenazas contra ellos y sus familias.
El especialista Jefferson Solís, del Instituto Cuánto, señaló a OJO que estos casos podrían evidenciar un intento del crimen organizado por obtener influencia y control territorial a través de los gobiernos locales. En otros casos, son extorsionadores que piden dinero amedrentando a los candidatos al verlos como figuras de alto perfil económico o público durante la contienda.
En tanto, el exministro del Interior Carlos Basombrío también planteó reforzar las labores de inteligencia y los mecanismos de protección para los candidatos amenazados.
“Así como están los casos de extorsionadores a transportistas, a negocios... Estos casos de agresiones a candidatos han venido escalando y son una realidad”, anotó.
CASOS. Entre los casos recientes está el de Marcelino Huamán, candidato a la alcaldía de Villa El Salvador por Alianza para el Progreso, quien denunció amenazas de muerte contra él y su familia. Según su versión, incluso habría sido dejada una granada de guerra cerca de su local de campaña.
En La Libertad, Jorge Bautista Acevedo, candidato a la Municipalidad Distrital de La Esperanza por Somos Perú, y Danilo Polo Román, postulante a la alcaldía de Alto Trujillo por Podemos Perú, también denunciaron presuntos casos de extorsión durante la campaña.
En Mache, La Libertad, el candidato por Somos Perú Iván Gutiérrez denunció haber recibido mensajes y videos en los que aparecían armas de fuego. Según declaró, le exigían S/10 mil y amenazaban con atentar contra él y sus familiares.




