Fieles conocen rostro  de San Martín de Porres
Fieles conocen rostro de San Martín de Porres

“Negrito lindo, ojitos de ángel. Gracias por darme salud. Prometo encenderte cien velitas si haces ingresar a mi hija a la San Marcos”. Apoyándose en un bastón, Adriana Aguirre recitó estas palabras ayer ante la imagen real del santo peruano Martín de Porres, la cual está colocada en un altar del Convento Santo Domingo.
Como Adriana, son cientos los fieles que acuden con entusiasmo al mencionado templo, en la cuadra 1 del Jr. Camaná, no solo para pedir un nuevo milagro, sino también para conocer el rostro original del “santo de la escoba”. Los devotos llevan ofrendas florales y algunos se emocionan hasta las lágrimas al ver la imagen que ahora será la oficial de San Martín, donde tenía alrededor de 60 años.

Labor científica. Un trabajo de investigación hecho por científicos peruanos y del Brasil permitió reconstruir el rostro del monje dominico, quien según las tradiciones logró unir a un perro, un ratón y un gato para que coman del mismo plato. También se le atribuye el don de la ubicuidad, es decir, aparecer en dos lugares a la vez.
Los brasileños Paulo Miamoto, odontólogo forense, y Cícero Moraes, diseñador 3D, presentaron el resultado de su investigación tras una multitudinaria homilía, llevada a cabo el último jueves en la noche en el Convento de Santo Domingo. La ceremonia conmemoró los 376 años de la muerte del santo limeño.
La representación de su rostro original fue realizada a partir del análisis y la digitalización en tercera dimensión de sus restos. Los investigadores constataron que el resultado de la construcción es “muy compatible” con una pintura y una escultura que se encuentran en el convento.
Moraes relató que el proceso de reconstrucción de San Martín de Porres fue más laborioso que los de otros santos (Santa Rosa y San Antonio de Padua), porque también recrearon su pelo y su indumentaria.
El prior del Convento de Santo Domingo, Luis Ramírez, dijo a OJO que la develación del verdadero rostro de fray Martín fue muy esperada. “La devoción a Martincito es muy extendida, quizás tengamos que reimprimir nuevas estampitas con su nueva faz”, comentó.
Gracias a los estudios forenses se conoció que Fray Martín sufría de fuertes ruidos en el oído que lo atormentaban. “También llama mucho la atención que tenía solo dos dientes en el momento de su muerte. Tuvo dificultades para masticar y para hablar”, dijo Miamoto.

Devoción. “Un hombre que a pesar del sufrimiento supo perdonar las injurias, convencido de que él merecía los mayores castigos. Este nuevo rostro que nos presentan refleja sufrimiento en él, pero a su vez tranquilidad”, así describe Ethel Moreno al ver por primera vez el verdadero rostro del santo. Ella aprovechó que trabaja en el Cercado de Lima para conocer la imagen original del denominado “Santo Patrono de la justicia social”.
“Devotos peruanos o extranjeros, así como curiosos, se admiran al conocer el rostro original del santo. Esperemos que el público siga viniendo”, comentó el prior Ramírez.