Relato de ciencia ficción del estadounidense Jonathan Mostow, realizador que vuelve al terreno fantástico mediante la adaptación de una novela gráfica de Robert Venditti y Brett Weldele. Suerte de policial futurista, el filme se ambienta en un mundo donde los seres humanos han dejado prácticamente de interactuar y las personas prefieren quedarse en sus hogares mientras perfectas versiones robóticas de sí mismas las reemplazan en el quehacer diario mediante un sofisticado control remoto. Un crimen será cometido en este contexto, que pondrá en peligro la existencia de los usuarios de la nueva tecnología. Los detectives Greer (Bruce Willis) y Peters (Radha Mitchell) serán asignados a la investigación debiendo buscar al responsable de la creación de los 'sustitutos', quien permanece oculto en algún lugar de la ciudad.