Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Sergio, de 31 años, del distrito de Pueblo Libre.

Magaly Moro

magalymoro@prensmart.pe

Sergio (Pueblo Libre, 31 años). Doctora Magaly, necesito un consejo suyo urgente. Mi novia Catalina es community manager y vive pendiente de las tendencias; dice que su trabajo era estar ahí, entender qué funciona, qué se mueve, qué suena.

Yo la veo concentrada, creativa, siempre con ideas nuevas. TikTok es su herramienta, su oficina portátil.Pero con el tiempo, empecé a sentir que el aplicativo también se había vuelto una tercera persona en nuestra relación.

Catalina pasa horas deslizando videos p guardando audios. Cuando salíamos a comer y el plato llegaba caliente, me decía: “Espera un momento, no pruebes todavía, tengo que subir un contenido”. Yo sonreía, asentía… y esperaba.

Varias conversaciones interrumpidas por notificaciones. Caminatas que se detenían porque “esta tendencia hay que grabarla ahora”. Risas que no terminaban de explotar porque antes había que revisar estadísticas. Yo entiendo que es su trabajo, pero empecé a sentirme fuera de foco, como si mi presencia fuera algo que podía ponerse en pausa.Una noche me di cuenta de que llevaba varios minutos hablándole y ella no me había escuchado.

No por falta de interés, sino porque estaba atrapada en la corriente infinita de videos virales. No es que TikTok sea el problema. El problema fue cuando dejé de competir con el tiempo… y empecé a competir con la pantalla. No sé si seguir mi relación con ella o terminarla. ¿Qué me aconseja?