Papa Benedicto XVI condena al aborto pero calla sobre curas mañosos
Papa Benedicto XVI condena al aborto pero calla sobre curas mañosos

El Papa Benedicto XVI comenzó hoy en Roma la liturgia del Jueves Santo con una misa en la catedral de San Pedro en la que bendijo los tradicionales óleos sagrados utilizados en rituales cristianos, como bautizos, confirmaciones y extremaunción.
En su homilía ante cardenales, obispos y sacerdotes, Benedicto XVI no se refirió al escándalo de los abusos que provocó una grave crisis en la Iglesia católica en Irlanda y Alemania, al tiempo que se revelaron casos en Austria, Brasil y Estados Unidos.
El Papa se limitó a llamar a los sacerdotes 'a ser hombres de paz en la comunidad con Jesucristo, a oponerse a la violencia y confiar en el gran poder del amor'.
'También hoy es importante para Cristo cumplir la ley, que es la base de la paz', dijo Benedicto XVI al exigir a los miembros de la Iglesia que se comporten como ciudadanos.
Además es importante para los cristianos 'no aceptar la injusticia, como cuando se trata de la muerte de no nacidos inocentes'. Así sirven los cristianos a la paz, añadió el líder -de 82 años- de la Iglesia católica en una nueva crítica a las leyes que permiten el aborto.
Al atardecer se llevó a cabo el tradicional lavamiento de pies en la basílica Laterana de Roma, que el Papa realizó a 12 sacerdotes, en recuerdo del gesto de humildad y misericordia de Jesucristo en la última cena con sus discípulos.
En su homilía, el Sumo Pontífice dijo que a través de su gesto y las palabras que pronunció, Jesús quería representar la 'purificación del mundo y reconciliación con Dios'. Jesús también estaba eligiendo a los discípulos como los primeros en un 'nuevo sacerdocio'.
En su discurso, Benedicto XVI instó a fieles y a la Iglesia a la unidad y habló de un dolor de Jesús 'de que obstaculicemos su oración. Que pongamos resistencia a su amor. Que nos opongamos a la unidad'.
La colecta de esa misa se destinará a la reconstrucción de los seminarios destruidos en Puerto Príncipe por el terremoto que en enero asoló Haití.
El Viernes Santo se espera de nuevo la presencia de miles de decenas de peregrinos y turistas en el tradicional vía crucis en el Coliseo romano. El domingo el Papa dará su bendición 'Urbi et Orbi' en la plaza de San Pedro, durante la celebración de la resurrección de Jesucristo.
DPA