Los transportistas están cansados de que la delincuencia siga haciendo de las suyas.
Los transportistas están cansados de que la delincuencia siga haciendo de las suyas.

Por los constantes ataques extorsivos, que han escalado desde el inicio del año 2026, más de 22 mil unidades de transporte público paralizarán hoy sus labores para exigirle al gobierno de José Jerí que ponga en marcha medidas efectivas para protegerlos.

“Hay que jalarles las orejas a los gobernantes porque no hacen la tarea”, comentó el presidente de la Coordinadora de las Empresas de Transportes de Lima y Callao, Héctor Vargas, quien junto a Martín Ojeda, vocero de Transportes Unidos, anunció la medida de fuerza.

Ojeda detalló que, por su lado, acatarán el paro 12 empresas, como Etuchisa, El Rápido, Express Pachacamac S. A y la 50, entre otras, las cuales anunciaron en redes sociales sobre su decisión de apagar sus motores. “Exigimos a las autoridades que sigan luchando contra el crimen organizado”, escribieron como mensaje.

Por su parte, Vargas anunció que, esta vez, los gremios se han unido, por lo que se espera que el 100 % de las empresas de transporte formal en Lima y Callao participen del paro.

RECHAZO. Ante la medida del gremio, que no cambió tras la reunión con el gobierno el último lunes, Jerí sostuvo que se sumará a la protesta de los transportistas, al haber sido invitado. No obstante, Julio Raurau, presidente de la Corporación Nacional de Empresas de Transporte (Conet), criticó que el mandatario se haga presente y acusó al Ejecutivo de intentar “quebrar” el paro.

“(...) hay desesperación, ya no sabe el Gobierno cómo justificar que no esté controlando el país, porque todo el país está tomado por la delincuencia”, opinó. “Prácticamente, nos han declarado la guerra y nos están pidiendo cupos, extorsionando a todo el mundo. Y para el Gobierno no pasa nada, no dice nada”, agregó.

En esa línea, Vargas detalló que frente a la inacción del Estado, los propios transportistas están buscando las formas de protegerse. “Estamos llegando a una situación en donde los conductores ya están teniendo armas, están buscando protección y es una realidad difícil de poder entender, pero es así”, dijo.

Por eso, refirió, el paro y la movilización es para exigir que las autoridades trabajen para recuperar la seguridad en las calles.

Aunque consideró que no le gustaría que haya un paro porque “daña a la economía y la normalidad de la ciudad”, el alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, anunció que la comuna metropolitana evalúa financiar cámaras de vigilancia en buses de transporte ante ola de extorsiones.

OJO AL DATO. La emergencia en Lima y el Callao, impuesta por el gobierno, no ha servido para detener los atentados, señaló gremio.