Las personas buscaron distintas formas de llegar a sus destinos durante el paro de transportistas. (Foto: Antonio Melgarejo/ @photo.gec)
Las personas buscaron distintas formas de llegar a sus destinos durante el paro de transportistas. (Foto: Antonio Melgarejo/ @photo.gec)

Hartos de los ataques perpetrados por extorsionadores, conductores y cobradores de más de 20 mil unidades de transporte público acataron ayer un paro de 24 horas para exigir al gobierno de José Jerí medidas efectivas para frenar esta amenaza que pone en riesgo sus vidas.

Su medida de fuerza se sintió en varios puntos de la capital, donde hubo aglomeraciones de pasajeros que esperaron por tiempo prolongado para subir a un vehículo que los lleve a sus destinos. En el paradero Pro, en Los Olivos, no les quedó otra alternativa que subirse a colectivos o buses informales, que iban repletos.

En unidades de empresas de transporte que no se unieron a la medida, los pasajeros subían cómo sea, empujándose unos a otros, por lo que iban hasta con las puertas abiertas. Este caos se vio en zonas como Puente Nuevo, en El Agustino. En otros lugares, como Néstor Gambeta y el Óvalo Ventanilla, el acceso al transporte público también fue difícil.

Los informales aprovecharon la escasez de buses para triplicar los precios. “Voy a gastar 17 soles. Entre ida y vuelta son más de treinta soles”, contó una usuaria que se vio afectada.

RECHAZO. Martín Ojeda, vocero de Transportes Unidos, reiteró que la paralización se debe a la creciente ola de asesinatos y extorsiones que se ha agravado al inicio del 2026.

“La situación no da para más”, señaló tras exigir al gobierno que mejore la prevención y que se cumplan las normas dadas, como que no vayan dos en moto y la ley contra extorsiones.

Para reunirse con los transportistas, Jerí acudió a la Plaza de Acho, en el Rímac, donde fue increpado por algunos de ellos, quienes contaron que las bandas criminales ya no solo usan armas de fuego para amenazarlos sino también granadas. Pese a los reclamos, el mandatario se reunió con un reducido grupo de dirigentes.

Otros rechazaron su presencia y lo acusaron de querer hacer show. Walter Carrera, vicepresidente de la Asociación de Transportistas Nacionales Independientes (Asotrani), dijo que el paro “es contra la falta de acción del Ejecutivo”.

“Si nosotros reclamamos la inoperancia del Gobierno, que no tiene voluntad política para enfrentar el crimen organizado, ¿vamos a reunirnos con él, voy a marchar con él?”, cuestionó.

“Es un show ‘a toda máquina’”, comentó Elmer Mercado, representante del Comando Unitario de los Trabajadores de Transporte, sobre la aparición del mandatario.

OJO AL DATO. Jerí se comprometió a reglamentar la Ley 32490, contra las extorsiones, y que el lunes entrará en vigencia.