Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Jorge, de 45 años, de Callao.
Doctorcita, estoy entre devastado y furioso. Nunca imaginé que Karina, la mujer con la que comparto mi vida desde hace más de 20 años, me traicionaría, y mucho menos con alguien tan cercano. Lo que más me duele no es solo enterarme, es la forma y el momento.
Estábamos abrazados esperando el Año Nuevo, todo tranquilo, ella dejó el celular en el mueble y justo a la medianoche llegó un mensaje. La pantalla se iluminó y leí: “Feliz año, amor de mi vida”. Era de Pablo, un supuesto amigo del barrio, alguien de confianza, con quien yo he compartido reuniones y conversaciones.
Me quedé paralizado. Karina notó mi reacción, agarró el celular rápido y dijo que era una broma, que yo estaba viendo cosas donde no las había. Pero ya venía sintiendo que algo no encajaba, como mensajes que desaparecían, salidas repentinas, actitudes raras.
Esa noche no brindamos. Yo me fui al cuarto y ella se quedó en la sala llorando. Desde ese día convivimos en silencio. Mi esposa repite que no pasó nada importante y yo cargo con la sensación de haber sido engañado en mi propia cara.
Lo que más me pesa es que no fue con un desconocido y que la descubriera en una fecha que se supone es para celebrar. No sé si encararla con todo, pedirle la verdad completa o tomar distancia para ordenar mi cabeza. Me duele pensar en tirar por la borda tantos años, pero también me cansa vivir con dudas y desconfianza. No quiero reaccionar impulsivamente, aunque tampoco quiero seguir haciendo como si nada. ¿Qué me aconseja?
CONSEJO
Jorge, lo ocurrido no es un detalle menor ni algo que se deba minimizar. Un mensaje como ese rompe la confianza y merece una explicación clara y honesta. Antes de pensar en seguir adelante, es necesario que se hable con total franqueza sobre lo que pasó y sobre los límites que se cruzaron. Cuidar la relación también implica reconocer el daño y asumir responsabilidades. Suerte.




