Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Mariana de 36 años, que nos escribe desde Pueblo Libre.
Mariana (36 años, Pueblo Libre). Doctora Magaly, necesito un consejo porque siento que ya no sé cómo acompañar a mi esposo. Desde que Argentina perdió aquella final que tanto esperaba, él sigue hablando del partido, recuerda las jugadas y se pone de mal humor cuando alguien menciona el tema. Al principio lo entendí porque sé que para él el fútbol es una pasión, aunque con los días sentí que esta situación empezaba a afectar nuestra convivencia.
Los primeros días traté de escucharlo, lo dejé desahogarse y hasta vi algunos videos del partido con él para que pudiera expresar lo que sentía. Le dije que entendía su tristeza y que era normal sentirse decepcionado, pero con el paso del tiempo pensé que ya era momento de dejarlo atrás. Incluso le dije, en broma, que creo que hasta Messi ya superó la derrota y que él todavía sigue sufriendo por lo mismo.
No obstante, no toma mis comentarios con humor. Por el contrario, me responde que soy insensible y que no entiendo lo importante que era para él. Siento que ya intenté acompañarlo, pero también me preocupa que una derrota termine ocupando tanto espacio en nuestra relación.
No quiero pelear por algo que para mí puede parecer pequeño, pero tampoco quiero sentir que debo cargar con una tristeza que no es mía. Doctora, ¿estoy siendo poco comprensiva al pedirle que pase la página? ¿Cómo puedo acompañarlo sin sentir que debo resolver una tristeza que él todavía no logra soltar?
CONSEJO
Querida Mariana, es importante que puedas reconocer que para tu esposo esa derrota tuvo un significado especial, aunque para ti parezca difícil de entender. Escucharlo y validar lo que siente no significa que debas vivir la misma tristeza ni permitir que el tema controle la relación. Puedes acompañarlo, pero también conversar sobre cómo esta situación está afectando la convivencia. Ayúdalo a encontrar otros espacios de disfrute. Suerte.




