Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Francisco, de 34 años, del distrito de Callao.

Doctora Moro, le escribo porque siento que una pena de amor me está consumiendo. Hace un par de meses terminé con Catalina, con quien compartí 7 años de mi vida, y por más que intento seguir adelante, no logro sacarla de mi mente.

Cata no es mala persona, pero arrastra muchos conflictos de su infancia que la hicieron insegura y dramática. Siempre parecía insatisfecha y sentía que no la amaba lo suficiente. Yo hice todo lo posible por nuestra relación, incluso fuimos a terapia varias veces, cambiábamos algunas cosas por momentos, pero luego todo volvía a lo mismo.

Pasé por situaciones injustas constantemente, como celos por cualquier cosa, hasta agresiones pequeñas por saludar a alguien, por encontrar un emoji en un chat o por no permitirle revisar mi celular. Si ella hubiera confiado un poco más, tal vez nuestra relación no se habría deteriorado tanto. Mis amigos incluso la apodaron “la tóxica” y me hicieron entender que yo no era feliz con ella. Cuando terminamos, me enviaron un detalle con cervezas y piqueos y una nota que decía: “Nuevo comienzo. Ella no es para ti. Ahora toca ser feliz, calichín”.

El problema es que aún la amo y la extraño demasiado, y ella no ha dado señales de buscarme. No sé si estoy exagerando, pero siento que necesito algo para cerrar este ciclo. ¿Qué puedo hacer, doctora?

CONSEJO

Querido Federico, dale tiempo al corazón. Una relación de siete años no se olvida de un día para otro. Catalina no te hacía feliz, aunque la costumbre te lo haga sentir así. Busca apoyo psicológico para procesar la ruptura, ordenar tus emociones y poder soltar ese amor poco saludable. Poco a poco, aprenderás a priorizar tu bienestar y a abrirte a nuevas experiencias sin culpa ni dolor.