Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Verónica de 37 años, que nos escribe desde Magdalena.

Doctora Moro, mi enamorado tiene una forma muy extraña de demostrarme cariño. Cada vez que discutimos, en lugar de hablar conmigo, aparece con algún regalo. Al principio me parecía tierno. Una vez llegó con mi postre favorito, otra vez con un libro que había mencionado meses atrás y hasta me compró unas entradas para un concierto que quería ver.​

El problema es que las discusiones se han vuelto cada vez más frecuentes y los regalos también. Hace unas semanas tuvimos una pelea porque siento que nunca me escucha cuando le cuento algo importante. Al día siguiente apareció con una cafetera. Yo ni siquiera tomo café. La semana pasada discutimos porque canceló un plan que teníamos y luego llegó con una planta enorme para el departamento. Le dije que prefería una conversación y me respondió que no sabía qué más hacer para verme contenta.

Con el tiempo, después de cada regalo volvemos a estar bien por unos días, hasta que aparece otro problema. Ya tengo una colección de cosas que no pedí y una sensación de que mi enamorado cree que puede solucionar cualquier disgusto comprando algo. Incluso una vez le dije en broma que, si seguíamos así, iba a terminar necesitando una casa más grande para guardar sus disculpas.

Sé que sus regalos salen de un lugar sincero, pero también me preocupa que estemos construyendo una relación en la que él compra la paz y yo termino aceptándola porque no quiero seguir discutiendo. Lo quiero, pero necesito que entienda que no espero otro regalo cada vez que tenemos un problema. ¿Cómo puedo hacerle entender que necesito que me escuche y no que me compre algo? ¿Y qué hago si él siente que, cuando rechazo sus detalles, también estoy rechazando su forma de quererme?

CONSEJO

Querida Verónica, parece que tu enamorado encontró en los regalos una forma de evitar las conversaciones incómodas. No tienes que despreciar sus detalles, pero sí explicarle que para ti una disculpa necesita venir acompañada de un cambio. La próxima vez que tengan un problema, evita resolverlo aceptando un regalo y busca hablar de lo que ocurrió. Suerte.