Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Gerardo de 39 años, que nos escribe desde Comas.
Doctora Magaly, estoy sufriendo mucho por una mujer que durante mucho tiempo me hizo creer que tenía buen corazón. Ahora siento que se me cayó la venda de los ojos y veo una realidad que me duele aceptar.
Mi historia me hace recordar la de Curwen, el youtuber que hace poco fue víctima de una infidelidad por parte de su prometida. Como él, podría decir que “mi único delito ha sido amar”, porque soy un hombre detallista, respetuoso y hogareño. Tengo muchos defectos, pero nadie puede poner en duda el amor que siento por Isabel.
El problema es que mi novia es indiferente conmigo. Le gusta hacer planes con sus amigas, muchas veces me deja de lado y, para colmo, me ha engañado dos veces. Con vergüenza confieso que la he perdonado porque siento que no podría vivir sin ella, pero ya no doy más. Cada vez me cuesta más reconocerme en esta relación.
A pesar de todo, sigo buscando una explicación para sus actitudes. Sé que necesito ayuda porque esta relación me está haciendo daño, pero no encuentro la fuerza para alejarme. Me pregunto por qué, si lo único que hago es amarla y tratarla bien, ella no puede darme lo mismo. Sé que me ha engañado dos veces y que muchas veces me hace sentir poco valorado, pero sigo aferrado a ella. Doctora, quiero salir de esta relación y recuperar mi tranquilidad, pero no sé cómo empezar ni cómo manejar todo lo que siento. ¿Qué puedo hacer para dejarla atrás y volver a estar bien?
CONSEJO
Querido Gerardo, amar a alguien no significa aceptar sus engaños, indiferencia ni vivir en constante sufrimiento. Has perdonado dos infidelidades y aun así sigues sintiendo que debes hacer algo más para que Isabel te valore. No eres responsable de sus decisiones. Si sabes que esta relación te hace daño considera buscar ayuda profesional. Recuperar tu tranquilidad también es una forma de cuidarte.




