Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Carla de 36 años, que nos escribe desde San Luis.
Doctora Moro, no sé si estoy exagerando, pero me molesta que mi esposo nunca quiera acompañarme al mercado. Llevamos cinco años de casados y puedo contar con los dedos de una mano las veces que ha ido conmigo a hacer las compras.
Él dice que es una pérdida de tiempo caminar hasta allá y que prefiere comprar en el supermercado que está al costado de nuestra casa.Yo le he explicado que en el mercado los productos cuestan menos y que, ahora que se viene incluso el fenómeno de El Niño, debemos cuidar nuestra economía y evitar gastos innecesarios. Sin embargo, parece que no le interesa.
Él siempre tiene una excusa: que queda lejos, que está cansado, que no conoce el mercado y que se puede perder. Doctora, si fuera otra mujer, le diría que cada quien compre donde quiera, pero yo me preocupo por nuestra economía.
No quiero que después estemos ajustados de dinero por no saber administrar nuestros gastos.Hace unos días, le mandé a comprar pollo y verduras y compró todo en el súper, al ver la boleta casi me desmayó, porque salió cuatro veces más que lo que se compra en el mercado.
Doctora, ¿cree que estoy exagerando por insistir tanto? ¿O será que mi esposo está demasiado acostumbrado a la comodidad y no entiende que en un matrimonio ambos debemos preocuparnos por la economía de la casa?
OJO AL CONSEJO
Querida Carla, ahorrar es importante, pero no conviertas las compras en un motivo de enfrentamiento. Conversa con Manuel, comparen precios y organicen juntos las compras más convenientes. No todo se trata de caminar más, el objetivo es administrar mejor el dinero. Recuerden que un matrimonio necesita acuerdos, colaboración y, sobre todo, disposición de ambas partes. ¡Suerte!




