Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Patricio de 35 años, que nos escribe desde La Victoria.
Doctora Magaly, le escribo porque todo este tema de Curwen me ha dejado más preocupado de lo que quisiera admitir. Mi novia es 12 años menor que yo. Estamos muy enamorados y tenemos planes de casarnos en diciembre, pero desde que vi todo lo que pasó con este conocido personaje de las redes sociales, una serie de inseguridades comenzaron a rondar por mi cabeza.
Mi novia tiene 23 años y, obviamente, todavía está en una etapa en la que le encanta salir a bailar y divertirse con sus amigos de su edad. Yo no tengo problema con eso. Por eso, cuando quiere ir a una fiesta sin mí, solo le digo que se cuide y que me avise cuando llegue.La verdad es que yo ya no tengo el mismo ritmo.
Después de pasar todo el día trabajando en la oficina, muchas veces prefiero quedarme tranquilo en casa. Mientras ella sale, yo pido algo para comer y me pongo a jugar Dota. Hasta hace unos días jamás había pensado que eso pudiera convertirse en un problema.Pero apareció el caso de Curwen. Vi las imágenes de su prometida en una discoteca con otro muchacho. Y ahí, me puse en sus zapatos.
Pensé: “¿Y si algún día mientras yo estoy tranquilo jugando Dota, ella está en una discoteca demasiado cariñosa con otro?”. Desde entonces esa imagen se me viene a la cabeza cada vez que me dice que tiene una fiesta. ¿Qué hago, doctora Magalay? ¿Converso con ella sobre estos nuevos temores aunque nunca me haya dado motivos para desconfiar?
OJO AL CONSEJO
Querido Patricio, no dejes que una historia ajena te haga desconfiar de quien nunca te ha dado motivos.
Conversa con tu novia sobre tus temores, pero sin acusarla ni intentar controlar sus salidas. Aprovechen para establecer qué conductas consideran una falta de respeto dentro de la relación. La confianza se construye con diálogo, no con situaciones vistas en las redes sociales.




