Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de María, de 33 años, que nos escribe desde Barranco.
María (33, Barranco). Señora Moro, no sé cómo abordar un tema que me incomoda muchísimo. Mi pareja es una buena persona, tenemos una relación estable y compartimos muchas cosas, pero hay algo que se ha vuelto difícil de ignorar, es su higiene personal. No es algo constante, pero ocurre con la frecuencia suficiente como para que me afecte y me haga sentir incómoda en momentos cercanos.
He tratado de insinuarlo de manera sutil, dejando comentarios generales o sugiriendo rutinas, pero no parece notarlo o simplemente no lo toma en serio. Me cuesta ser directa porque no quiero herirlo ni hacerlo sentir mal. Me preocupa que lo interprete como un rechazo o que afecte su autoestima. Sin embargo, callarlo tampoco me hace bien y siento que cada vez me pesa más.
Esto ha empezado a influir en cómo me siento en la relación. Hay momentos en los que evito la cercanía o me siento fastidiada, y eso me genera culpa porque sé que no es la forma en la que quiero vincularme con él. Me frustra pensar que algo así, que podría ser sencillo de mejorar, esté generando tanta tensión interna en mí.
No quiero que este tema crezca o se convierta en un problema mayor. Tampoco quiero seguir evitando una conversación que, aunque incómoda, parece necesaria. Me pregunto si es mejor ser directa o seguir intentando formas más suaves de decírselo. ¿Qué debo hacer, doctora? ¿Cómo puedo hablar de algo tan delicado sin lastimarlo ni dañar la relación?
CONSEJO
Estimada María, es un tema delicado, pero evitarlo solo aumentará tu incomodidad. Trata de abordarlo con mucho cuidado y no desde la crítica. Usa un tono cercano y enfócate en cómo te hace sentir, no en señalarlo. Elige un momento tranquilo y privado. Ser honesta también es una forma de respeto. Si la relación es sólida, podrá entenderlo sin que eso signifique rechazo.




