Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.

El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.

Hoy te cuento la historia de Carlos de 38 años, que nos escribe desde La San Borja.

Carlos (38 años, San Borja). Doctora Magaly, hace semanas que estoy preocupado desde que mi pareja, Ana, me contó que tuvo un sueño que la hizo despertar y cuestionarse cómo está viviendo su vida. Resulta que mi novia, con quien convivo hace cinco años, quiere renunciar a su trabajo, que por cierto es muy bien remunerado, para irse a vivir al campo. No sé qué le ha pasado por la cabeza, porque hasta hace poco parecía contenta con todo lo que habíamos construido.

Sin embargo, ahora Ana me habla de empezar de nuevo, alejarse del ruido de la ciudad, respirar aire puro y llevar una vida más tranquila. Dice que está cansada de las presiones laborales y de pasar tantas horas trabajando. Aunque entiendo que quiera un cambio, me parece una locura abandonar un empleo que le permite vivir cómodamente, sin tener la seguridad de que le irá bien en otro lugar.

Ella no quiere tomar esta decisión sola y me ha invitado a ser parte de su nuevo plan de vida. Me dice que podríamos buscar una casa en el campo, cultivar nuestros propios alimentos y dedicarnos a actividades que nos hagan más felices. Pero, doctora, yo tengo otras metas

Cuando le expreso mis dudas, Ana me dice que no quiero verla feliz y que estoy demasiado acostumbrado a vivir pendiente del dinero. Eso me duele, porque la amo y no quiero convertirme en un obstáculo para sus sueños. ¿Qué debo hacer, doctora? ¿Debería darle una oportunidad a este nuevo estilo de vida o mantenerme firme en mis planes

CONSEJOS

Estimado Carlos, querer una vida distinta no significa que Ana esté tomando una decisión equivocada, pero tampoco tienes que seguirla si no compartes ese proyecto. Antes de pensar en renunciar o mudarse, conversen sobre sus expectativas, los gastos y las posibilidades reales de sostenerse en el campo. Podrían probar una estadía temporal antes de hacer cambios definitivos

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