Magaly Moro

Percy (39, San Juan de Lurigancho). Hola señora Moro, es la primera vez que le escribo y espero me pueda ayudar. Mi problema no es grave, pero me afecta emocionalmente. Hace un año inicié una relación con Valeria, una guapa chica 14 años menor que yo. Actualmente, ella tiene 25 añitos y yo me acerco a los 40.

Doctora, al principio la edad nunca fue un problema. Además, físicamente no aparento mis años. Sin embargo, hace poco Valeria empezó a burlarse de cosas que me pasan a causa de mi edad como, por ejemplo, la presencia de mis canas y algunas arrugas. “Ya se te notan los años, te han caído de un porrazo. Pronto hasta calvo te veré”, me dijo hace un par de meses. Sonreí, pero sus palabras me hicieron sentir mal.

Desde hace tres semanas, empecé a sentir dolores de espalda que se fueron intensificando hasta dejarme postrado en cama: me diagnosticaron lumbalgia. Mi pareja me atendía, pero lanzaba mensajes desatinados. “Amorcito, ya eres de la tercera edad. Hay que cuidarte del COVID-19 porque eres población vulnerable”, soltaba entre carcajadas.

Todo esto lo dejaba pasar, hasta que insinuó que ya no le cumpliría en la intimidad y tendría que buscarse a alguien “más joven y fornido”. “Amor, con esos dolores de espalda, ni cargarme vas a poder. Tendré que buscarme a un muchachón. Mentira, así carcochito, te amo”, expresó “supuestamente” con cariño. Me hirió y le pedí que se retire de mi cuarto. Ahora ella está ofendida y no hablamos. Siento que solo hiere mi autoestima. ¿Qué hago?

Ojo al consejo

Querido Percy, efectivamente, Valeria está afectando tu autoestima. No hay nada de malo en bromear con la pareja, pero si los comentarios nos empiezan a afectar, entonces deja de ser gracioso.

Conversa con ella y dile que no te gusta cómo se expresa de ti. Si no te comprende, analiza si quieres seguir a su lado. Si no pone de su parte, nada puede cambiar.