Lo que comenzó como una controversia alrededor de una denuncia contra el superintendente Vicente Paul Espinoza Santillán podría formar parte, según una investigación periodística de Lima Gris, de una estrategia política de mayor alcance para modificar la conducción de la SUNEDU y promover su eventual desaparición.
El reportaje señala a la senadora Katherine Ampuero y a sectores de Ahora Nación y Juntos por el Perú como protagonistas de una ofensiva política contra el titular del organismo supervisor.
Según la publicación, estos sectores continúan exigiendo su salida pese a que el Ministerio de Educación archivó administrativamente una denuncia por presunto hostigamiento sexual y un juzgado de familia rechazó el pedido de medidas de protección. La publicación describe un supuesto mecanismo de dos etapas.
La primera consistiría en conseguir la remoción de Espinoza Santillán mediante presión política y cuestionamientos públicos. La segunda buscaría aprovechar esa salida para cuestionar la legitimidad de los nombramientos y la permanencia de otros integrantes del Consejo Directivo, bajo una interpretación de la Ley 31520 que podría dejar a la institución sin una conducción plenamente operativa.
De acuerdo con el medio, este escenario facilitaría el impulso de iniciativas destinadas a extinguir la SUNEDU y transferir sus competencias a la Dirección General de Educación Superior Universitaria del Ministerio de Educación.
El artículo vincula estos planteamientos con intereses alrededor del licenciamiento de nuevas universidades y señala que Policarpio Chauca Valqui sería promovido como eventual reemplazante del actual superintendente.
Chauca Valqui fue propuesto por el ex presidente José Balcázar y de allí que las bancadas de izquierda, estarían presionando para poner a un funcionario ideológicamente cercano a ellos, advierte la nota.




