Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Ponte Palacios y Blanco es el nombre completo del libertador de cinco repúblicas de América del Sur, entre ella el Perú. A su paso por nuestro país, Simón Bolívar dejó mandatos y fundó distintas instituciones que hasta hoy continúan en funcionamiento, como el diario oficial El Peruano y la universidad de la Libertad de Trujillo. Estableció también la bandera en tres franjas verticales, en cuyo centro se ubica el escudo de armas.
Hospedaje. En Ica no dejó mayores hechos a su breve paso y estadía. Aunque, eso sí, en algún lugar había de dormir, por lo que en la ciudad destaca hasta nuestros días la vivienda donde se hospedó. Por cuatro breves días, el libertador tuvo posada en el inmueble de doña Pepita Zorrilla, ubicado en el centro de la ciudad, en la primera cuadra de la calle Libertad, donde hoy funciona una oficina bancaria, tal como lo que detalla el abogado y fundador de la Asociación de Iqueñistas, José López Melgar, quien refiere que este predio fue declarado monumento histórico nacional el año 1946.
Casona. Doña Pepita Zorrilla tuvo el honor de recibir al libertador al ser la propietaria por esas fechas de la casona. Según López, “se trata de la casa del Marqués de Torre Hermosa, cuyo nombre era Juan José Fermín de Apesteguía y Ubago”. El título nobiliario de marqués lo recibió de manos del rey Fernando IV de España. Tras su deceso, la casa y el título son heredados a su hijo Juan Fulgencio de Apesteguía, “que continuó con la administración hasta su renuncia en 1772 ante el virrey Amat y Juniet, permaneciendo como buen vecino hasta su deceso en Ica”, aclara.
BIENVENIDA. Doña Pepita Zorrilla, al ver que Simón Bolívar se hospedaría en su casona, organiza una fiesta para su llegada el 18 de abril de 1825, con una recepción fastuosa, con baile y banquete incluidos. Veinte años después, el mismo predio fue adornado de gala para recibir a otro ilustre personaje, el general Felipe Salaverry, quien investido del cargo de Presidente del Perú hace su visita en 1835.
La casa monumental conserva su fachada gracias a que está bajo el cuidado de la empresa privada. “Ica tiene muchas casonas históricas por rescatar, ya que por haber sido una de las ciudades más importantes del Perú, vivía mucha gente adinerada que construyó hermosas mansiones”, expresa José López.
El investigador aclara que no está en contra de la modernidad, por el contrario, quiere ver una Ica moderna, pero con cada cosa en su lugar; con expansión urbana, pero de manera ordenada respetando la historia.

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