Como una iniciativa que brinda soporte emocional y esperanza en medio del tratamiento de una enfermedad, el Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja entregó a diez niños intervenidos y tratados por enfermedades complejas como cáncer, pequeños robots armados y programados por ellos mismos durante un taller de robótica organizado en el instituto. Los pacientes de diferentes regiones del país participaron de esta experiencia tecnológica el pasado 18 de agosto.
Esta iniciativa se realizó con el apoyo de su aliado Casa Ronald McDonald de Perú y la asociación Philantropia, y la participación del equipo de ingenieros de la Unidad de Desarrollo de Investigación, Tecnología y Docencia (UDITD), quienes asesoraron a los pacientes en la construcción del robot “Otto” despertando en estos pequeños valientes el interés por la tecnología y potenciando sus habilidades en robótica.

En esta primera edición fueron 10 pacientes pediátricos seleccionados en coordinación con los equipos asistenciales: 02 pacientes de cáncer (oncohematológicos), 03 de hospitalización Quemados, 03 menores con problemas cardiovasculares y 02 de trasplante de órganos.
La directora general del INSNSB, Dra. Zulema Tomas Gonzales, resaltó que muchos de estos pacientes son de larga estancia y con enfermedades complejas, que necesitan de este tipo de “distractores” que les ayudan a sobrellevar su enfermedad con tranquilidad, desarrollando habilidades y cumpliendo sueños, que impactan positivamente en su recuperación.
“Estos pacientes necesitan estar con la mente ocupada desarrollando habilidades y destrezas, y es por eso que agradezco a Casa Ronald y Philantropia por haber pensado en estos niños y compartir este sueño”, manifestó.
Recordó que la mayoría de estos niños provienen de las regiones y en las hospitalizaciones solo están acompañados de su mamá o su papá, alejados de sus zonas de origen, y desarrollar actividades de innovación les genera ilusión y mejora su estado de ánimo.
Señaló que este año ya son siete menores, entre niños y adolescentes, que han tocado la “campana de la victoria” al haber superado el cáncer luego de años de tratamiento, donde el soporte emocional y socioeconómico ha sido muy importante para su tratamiento. Resaltó que esto ha sido sostenible gracias al apoyo de aliados como Casa Ronald, que además de brindar albergue a estas familias colabora con este tipo de actividades contribuyendo a la atención humanizada que promueve el Instituto.
Los diez niños entre 9 y 12 años recibieron su robot y un diploma de participación, que entregó la misma Dra. Zulema Tomas junto a Jonathan Rossi, director ejecutivo de Casa Ronald, y Rafael Sotomayor como gestor de proyectos de Philantropia. También estuvo la Dra. Katia Granados, jefa de la UDITD, y el equipo de ingenieros que son parte de esta unidad.




